
La Llamada del Bosque
"Sacha Lodge (“Sacha” significa bosque en kichwa amazónico) nació del sueño del explorador suizo Beny Ammeter. Impulsado por una curiosidad incansable por lo desconocido, Beny embarcó rumbo a Sudamérica en 1963, con Chile como primer destino.

Tras una breve temporada allí, viajó a Bolivia, donde permaneció hasta 1967 y descubrió la Amazonía boliviana, quedando profundamente cautivado por su naturaleza indómita. Su espíritu viajero lo llevó después al norte, hacia Perú, donde trabajó en distintas industrias, contrajo matrimonio y continuó visitando la Amazonía una y otra vez. Con cada viaje, su fascinación por la selva crecía aún más.

A finales de 1979, Beny emprendió un nuevo rumbo: Ecuador. Allí se estableció y formó su familia junto a sus dos hijas. Su pasión por la selva lo llevó al corazón de la Amazonía ecuatoriana, donde exploró extensamente y quedó enamorado del río Napo. En 1985, empezando desde cero y con el apoyo de sus hijas, abrió La Casa del Suizo en el Alto Napo, junto a la comunidad de Ahuano, donde las niñas asistían a una escuela misionera local.

Mientras vivía en Ahuano, Beny continuó explorando zonas remotas de la selva. En una de esas expediciones, un compañero local lo condujo a una laguna oculta, accesible solo cruzando un pantano, lo que hoy es parte del sendero elevado a la entrada de Sacha. Beny quedó maravillado por la Laguna Pilchicocha y por la abundancia de vida que lo rodeaba. Allí tomó forma su sueño de construir un segundo lodge, más profundo aún en la Amazonía.

En octubre de 1991, unas 70 personas iniciaron la construcción de Sacha Lodge y su icónica torre de madera. Seis meses después, la infraestructura inicial estaba lista. En abril de 1992, Sacha Lodge abrió oficialmente con seis habitaciones, un comedor y alojamientos para guías y personal. Durante los primeros seis meses, Beny administró el lodge personalmente.

Con el tiempo, Sacha creció tanto en sus instalaciones como en su reserva privada, que hoy protege aproximadamente 2.000 hectáreas de selva. Actualmente, Sacha Lodge permanece en manos de los descendientes ecuatorianos de Beny, manteniendo vivo su legado con la misma pasión por la naturaleza, la comunidad y la conservación.

Nuestra Evolución
Un Legado de Protección y PropósitoDurante más de 30 años, Sacha Lodge ha evolucionado sin perder la esencia del sueño de su fundador: un refugio donde la exploración impulsa la conservación. Nuestra reserva privada, reconocida oficialmente como Bosque Protector por el Ministerio del Ambiente del Ecuador, está permanentemente resguardada de la caza, tala, minería o extracción petrolera.
Sacha sigue siendo un proyecto local, familiar y comprometido con la conservación, redefiniendo el confort en la naturaleza a través de experiencias auténticas, colaboración científica y un profundo respeto por la selva y sus comunidades.

Guardianes del Bosque y la Cultura
Conservación, Comunidad y SabiduríaNuestra reserva privada protege un mosaico vivo de ecosistemas, desde el dosel hasta las orillas del laguna, cuidados diariamente por manos locales y ojos expertos.
La gran mayoría de nuestro equipo proviene de la Amazonía ecuatoriana: guías, cocineros, guardaparques y anfitriones cuya sabiduría y orgullo son parte esencial de este lugar. Las exploraciones se realizan en grupos pequeños y siempre acompañados por guías ecuatorianos: naturalistas, naturalistas kichwa o, en muchos casos, ambos. Así, cada recorrido revela dos miradas complementarias: el conocimiento científico y la sabiduría ancestral.
En Sacha, explorar es también preservar. Cada visita fortalece el vínculo entre la gente y la naturaleza, asegurando que este bosque siga vivo para las generaciones futuras.